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Me vuelve a dar miedo

Y por undécima vez, me vuelve a dar miedo a estar sin ti. Porque siempre has estado, desde que te conocí; porque las palabras que ya no te dejo pronunciar han causado un vacío en mí que no se cómo paliar, porque me da miedo salir del bucle. Porque es difícil gestionar la inseguridad deSigue leyendo “Me vuelve a dar miedo”

Químicos del arcoíris

Me acerco lenta pero ágilmente al tocador. Me siento sobre el taburete y abro el cajón con delicadeza, utilizando solo el dedo Índice y el Pulgar. Mi imagen se refleja en el espejo. Me acusa entre las luces. Mis ojos encuentran granos, cicatrices y pequeñas e incipientes arrugas de llorar y de reír; de gritarSigue leyendo “Químicos del arcoíris”

El barrio de la luz

Son las 8 de la tarde, es invierno y la noche acaricia el asfalto. Espero el autobús, sentada en la parada, frente al viejo y cascado bingo. Espero esa línea que he cogido tantas y tantas veces a lo largo de mi vida. Para ir al mítico cine ‘Liceo’, que ya no existe, y aSigue leyendo “El barrio de la luz”

Respiro

Una pelota se forma en el centro de mi pecho lentamente. Se oyen gritos en el patio y los niños trotan como cabras mientras los profesores fuman y charlan animadamente en corrillo. Gorda, Chewbacca, patitas de pollo, rara, chivata. – ¿Por qué no tienes padre?, ¿por qué siempre vistes de negro? Un chicle pegado enSigue leyendo “Respiro”

Hiponcondría

La ansiedad me ahoga y la hipocondría me presiona. Me empujan hacía un rincón y me ponen contra la pared, haciéndome perder la cordura y llevándome a preguntarme qué es real y qué no. Si todo aquello que alguna vez sentí fue cierto, si el dolor realmente lo era. Pienso en las flores de marzo,Sigue leyendo “Hiponcondría”

El principio del fin

Aquella madrugada, sin siquiera darte cuenta, tomaste mi corazón con tu mano derecha y lo lanzaste contra el suelo enmoquetado. Siempre fuiste diestro y muy habilidoso con las manos. Mi pequeño y acelerado órgano se fracturó en mil pedazos y nunca más pudo volver a recomponerse; ni todo el Kintsugi del mundo lo arreglaría después.Sigue leyendo “El principio del fin”

Con la ropa puesta

Vivirlo, sentirlo. Escuchar en su boca el dulce sonido de mi nombre, observar el brillo en sus ojos fijos cuando me mira y me desnuda, por dentro y por fuera, con la ropa puesta. Porque no le hace falta quitarla, porque no le hace falta tocarme.

El primer día rojo

Cuando desperté mi pesadilla se hizo real. Tuve un día rojo y agradecí encarecidamente que el sol volviese apagarse. De nuevo me metí en la cama. Y me sentí pequeña, lejos, soñadora, triste, esquiva, insomne y vulnerable. Como una serpiente recién sacada del cascarón que aún no sabe que es un depredador; tan cansada comoSigue leyendo “El primer día rojo”

La primera noche negra y roja

Sin darme cuenta pensé en los días negros. Me fui a dormir y soñé que sufría un día rojo y que me convertía en un escarabajo vulnerable que se ahogaba en su propia saliva. 

Tardes de cine y purpurina

Recuerdo aquellas tardes de cine y purpurina. Aquellas citas en las que renunciaba a la sombra de ojos mate porque era fiesta y elegía la brillante. Y es que ir al cine para nosotros eso es lo que era, una fiesta. Como contadores de historias compartíamos sin duda una marcada pasión por la cultura. PorSigue leyendo “Tardes de cine y purpurina”

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